
Charlotte tenía 4 años y se aferraba tímida a la mano de su hermano.
Era el 5 de septiembre de 2019, primer día de clases en el colegio Thomas’s Battersea, en Londres. George, de 6, empezaba su tercer año ahí mismo. Los dos posaron serios, con sus uniformes azul marino y rojo, mientras sus padres los observaban con esa mezcla de orgullo y nervios que tienen todos los papás el primer día de escuela.
Esa foto se volvió costumbre familiar. Pero la comparación que hoy circula en redes con otra imagen —los mismos niños, ya crecidos, sonriendo junto a Taylor Swift 🎤— corresponde en realidad al 21 de junio de 2024, cuando el Príncipe William los llevó al Eras Tour en el estadio de Wembley para celebrar su cumpleaños 42. Charlotte, de 9, brillaba con lentejuelas rosas; George, de 10, ya no necesitaba sostener la mano de nadie. Kate no pudo estar ahí: en ese momento atravesaba su tratamiento contra el cáncer. Cinco años, y el mundo entero fue testigo de cómo pasaron. ¿Cuánto ha cambiado tu propio hijo o sobrino en el mismo tiempo?
