Para Cristiano, Georgina es perfecta y no duda en dejárselo claro.
Georgina Rodríguez contó que, después de publicar unas fotos durante unas vacaciones en Mallorca, le confesó a Cristiano Ronaldo que le preocupaba que la gente comenzara a llamarla “gorda”. Una inseguridad que, según explicó, le pesaba especialmente por vivir tan expuesta a comentarios sobre su apariencia.
Cristiano respondió recordándole que su valor no depende de cómo se vea en una foto. Le dijo que era una mujer perfecta, con un “cuerpazo”, pero también una buena madre, buena persona y alguien exitosa por todo lo que ha construido.

Georgina aprovechó esa conversación para reflexionar sobre lo importante que es que sus hijas crezcan entendiendo que la autoestima no debería medirse en kilos ni depender de la opinión de desconocidos.
Su mensaje fue claro: el físico cambia, pero lo que una persona vale no debería ponerse nunca en una balanza.
