Gordon Ramsay reveló una parte dolorosa de su infancia al contar que llegó a comer pasta dental y leche condensada para calmar el hambre cuando era niño. Hoy es uno de los chefs más famosos del mundo, pero creció en un entorno difícil donde la comida no siempre estaba asegurada.

El recuerdo volvió mientras visitaba un centro comunitario en Leicester, donde compartió con niños y familias afectadas por la falta de alimentos durante las vacaciones escolares. Ramsay se sumó al trabajo de Feeding Britain y también realizó una donación importante junto a su esposa, Tana.

El contraste es fuerte: un chef con restaurantes en todo el mundo hablando del niño que alguna vez buscó cualquier cosa para llenar el estómago.

