Un sofá, cuatro camisetas blancas y un mismo número en la espalda: el 26, el dorsal de Borja Iglesias. Así se sentaron Felipe VI, Letizia, Leonor y Sofía a ver la semifinal de España contra Francia, en un hotel de Barcelona, sin sospechar que terminarían saltando de la emoción.

La Casa del Rey grabó todo sin que se notara la cámara: el Rey festejando el gol con el puño en alto, la Reina y la infanta Sofía con los ojos clavados en la pantalla, y Leonor buscando refugio en el abrazo de su padre en el momento de más tensión. Nada de poses ni protocolo, solo una familia viviendo el partido como cualquier otra en España.

Cuando el árbitro pitó el final, los cuatro se fundieron en un abrazo compartido. 🇪🇸 “Gracias por hacernos disfrutar de este camino”, escribieron después, ya con la mirada puesta en Nueva York, donde el próximo domingo 19 volverán a ponerse la misma camiseta para la final.
