Erling Haaland no solo mete goles, ahora hace comer verdura a medio país.
La Dirección de Agricultura de Noruega confirmó lo que nadie esperaba: tras el Mundial 2026, las ventas de zanahorias en manojo se dispararon.

El delantero apareció en partidos clave, como el 2-1 ante Brasil con un doblete suyo, y en campañas de un mayorista de verduras, y los noruegos empezaron a comprar como locos.

Alexandra Marie Engvold Backström, mamá noruega, contó que su hijo de 6 años ahora pide zanahorias los sábados como si fueran caramelos: las llama ‘los dulces de Haaland’.
También subieron coliflor, rábanos y remolacha, pero nada generó tanta ternura como esta escena.
