Christina Ricci tiene 12 años de razones para tomarse en serio este tema: su hijo.
La actriz contó que la noche anterior se sentó a hablar con él, justo cuando se hizo público el escándalo de la demanda contra la Universidad de Cornell. No fue una charla cualquiera. Le explicó qué debe hacer si alguna vez le llega algo así a un chat grupal o a cualquier otro lugar, y le dejó claro que su tamaño, su género y su privilegio en este mundo deben servir para proteger a otros, nunca para mirar hacia el costado.

Su mensaje terminó siendo una llamada a todos los padres: “Hablen con sus hijos. Asegúrense de que sepan exactamente qué hacer”. Y cerró con una frase que se volvió el centro del debate: en tiempos en que los villanos parecen ganar espacio, hay que inspirarlos a ser héroes.

¿Tú ya tuviste esta conversación en casa?
