Diana tenía apenas 36 años cuando el mundo se quedó sin ella. 🕊️

Fue la madrugada del 31 de agosto de 1997, en un túnel de París, cuando terminó la vida de la llamada “princesa del pueblo”. Dejó atrás a dos niños, William de 15 años y Harry de 12, y a millones de personas que la lloraron como si hubieran perdido a alguien cercano.

Su funeral, seis días después, lo vieron más de 2.000 millones de personas alrededor del planeta.

Su hermano Charles Spencer, quien dio el discurso en esa despedida, confesó que cada 31 de agosto sigue siendo su día más difícil del año.

Ahora prepara un libro para contar quién fue realmente su hermana: una mujer con dudas, carisma y una capacidad enorme de amar, que a pesar de irse joven dejó el mundo mejor de lo que lo encontró. 💐
