Olivier Martinez fue a la Justicia de Los Ángeles con una petición que cayó como bomba en Hollywood.


El actor francés pidió una orden de restricción temporal contra su exesposa, Halle Berry, y la custodia exclusiva de Maceo, el hijo de ambos, de 12 años. Según los documentos judiciales citados por la prensa, todo habría ocurrido el 26 de septiembre de 2026, después de que Berry le reclamara al niño por jugar con unas gafas de realidad virtual. Martinez sostiene que la discusión escaló hasta que ella saltó sobre el menor, le puso las manos al cuello y lo estranguló.


Según su versión, fue el propio niño quien lo llamó para que fuera a buscarlo y le dijo que no quería volver a casa de su madre porque se sentía traumatizado. Martinez agrega que, a la mañana siguiente, Berry se disculpó por mensaje, y que en el último año y medio habría habido episodios parecidos, con llaves de cuello aprendidas en artes marciales mixtas que ella presentaba como bromas.


La defensa de la actriz responde sin matices. Su abogada, Marina Beck, calificó la demanda de infundada y deliberadamente engañosa, acusó a Martinez de un historial de comportamiento errático, posesivo y violento, y aseguró que Berry está profundamente entristecida y seguirá luchando por los mejores intereses de Maceo.

Por ahora son acusaciones en un expediente, sin veredicto ni verificación independiente. Quienes se conocieron en el rodaje de Dark Tide en 2010 y se casaron tres años después, hoy se enfrentan por lo más delicado: su hijo.
