Halle Berry no se quedó callada. Horas después de que su exesposo Olivier Martinez la acusara de agredir a su hijo Maceo, de 12 años, y de que un juez de Los Ángeles le concediera una orden de restricción temporal, su abogada salió a responder. Según la declaración de Martinez, la noche del 26 de septiembre Berry habría saltado sobre el niño y le habría puesto las manos en el cuello. Él afirma que Maceo lo llamó pidiendo que lo recogiera y que escuchó pánico en su voz y gritos de fondo. Pide además la custodia exclusiva y alega incidentes anteriores de abuso físico, verbal y emocional.

La respuesta de Marina Beck, abogada de la actriz, fue directa: decir que la solicitud carece de mérito y es deliberadamente engañosa sería quedarse corto. Afirma que existe abundante evidencia, incluidas varias resoluciones judiciales, de que Martinez violó órdenes del tribunal e interfirió con terapias y apoyos educativos de Maceo, y que por eso ya fue sancionado legalmente. Añade que la acción no la sorprende de alguien con un historial bien documentado de comportamiento errático, posesivo y violento. Beck no citó ningún episodio concreto. TMZ cree que podría referirse a la pelea de Acción de Gracias de 2012 con Gabriel Aubry, expareja de Berry, quien dijo que Martinez lo amenazó de muerte y lo golpeó. El bando de la actriz negó entonces esa versión y sostuvo que el agresor fue Aubry.

Por ahora, la orden obliga a Berry a mantenerse a 100 yardas de Martinez, pero el juez no le bloqueó el contacto con su hijo. Todo sigue en suspenso hasta la audiencia del 16 de octubre. El abogado de Martinez asegura que solo busca la seguridad del menor y que ella reciba ayuda para el manejo de la ira. ¿Quién dice la verdad?

