Con riñonera, gorra calada y 10 kilómetros de pavimento londinense bajo los pies. Así llegó Harry Styles a su concierto en el Wembley Stadium, en Londres: trotando desde el barrio de Hampstead como si tuviera pendiente el entreno del día, no un show ante miles de personas. 😂


Nada de camionetas blindadas ni operativos de seguridad. Los fanáticos que lo captaron en la calle no podían creerlo: la megaestrella pasó a su lado con cara de corredor de domingo. Según quienes lo vieron, Styles quiso aprovechar el trayecto para practicar una de sus pasiones fuera del escenario: el running.
¿Mérito o locura? La respuesta, en los comentarios. 🏅
