Sharon Osbourne recordó los últimos momentos que compartió con su esposo, Ozzy Osbourne, quien murió en julio de 2025, a los 76 años.
En una entrevista con la BBC publicada el 26 de octubre de 2026, contó que la noche anterior a su muerte hablaron y Ozzy le pidió dos besos. Después, le dijo: “Abrázame, abrázame fuerte”. Sharon lo hizo, sin imaginar que sería una de sus últimas muestras de cariño. A la mañana siguiente, la llamaron para que fuera a su habitación y descubrió que había muerto.

Más de un año después, la presentadora confesó que visita su tumba todos los días y que todavía intenta aprender a vivir con su ausencia y no suaviza lo que siente: “Has perdido al amor de tu vida, así que no te despiertas un día y dices: ‘Estoy bien, ya estoy curada”’ Nunca lo superas. Pero aprendes a vivir con ello”.


Sharon y Ozzy estuvieron casados desde 1982 y tuvieron tres hijos juntos. Ella decidió que sus restos descansaran en el jardín de su casa, lejos de un cementerio público, para que pudiera tener paz.
Su testimonio refleja una de las partes más difíciles del duelo: entender que perder a quien ha sido tu compañero de vida no es algo que simplemente se supera, sino una ausencia con la que se aprende a convivir.
