Se conocían desde niños en Nigrán, Pontevedra. A los 16 empezaron a salir, y en 1948 se casaron sin imaginar que estarían juntos 78 años.

En casi ocho décadas de matrimonio, Paco y Carmen nunca durmieron una noche separados. Ni una. Hasta que los últimos ingresos hospitalarios de él los obligaron a hacerlo. Paco murió un domingo. Carmen lo siguió el viernes siguiente, apenas dos días antes de cumplir 100 años.

Sus allegados no tienen dudas de la causa: murió “de pena”. Como si su cuerpo hubiera decidido que 78 años de compañía eran un pacto que no se rompía ni con la muerte. Dejan tres hijos, cinco nietos y un bisnieto que ahora cargan con la historia de amor que los vio crecer. 🕊️💍

