Hay un motivo detrás del gesto que Lamine Yamal repite tras cada gol, y tiene que ver con su infancia

Por Antonia Osses
13 July, 2026

Cada vez que Lamine Yamal marca un gol, junta las manos y forma tres números: 3-0-4. No es casualidad ni superstición. Es el final del código postal de Rocafonda, el barrio humilde de Mataró donde creció.

Getty images/gol.es

Ahí, su madre —originaria de Guinea Ecuatorial— servía mesas para llevar comida a casa, mientras su padre marroquí y ella intentaban salir adelante después de separarse. No había lujos. Había un balón, y un niño que soñaba en un lugar donde los sueños casi nunca se cumplen.

@lamineyamal

A los 7 años el Barcelona lo llevó a La Masia. A los 15 debutó con el primer equipo. A los 17 ya era campeón de Europa con España. Pudo haber querido olvidar sus raíces, pero hizo lo contrario: las convirtió en su firma. Hoy en Rocafonda hay murales con su cara, y cada gol se celebra como si lo hubiera marcado el barrio entero. 🥹⚽

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