Hayden Panettiere contó apenas unos meses atrás, en su memoir y en un podcast que a los 18 años, un amigo en quien confiaba la llevó a un yate y la dejó en una cama junto a un músico británico famoso, mucho mayor que ella, completamente desnudo.


Tuvo que forcejear para que no la tocara y pasó el resto de la noche escondida, sola, sin saber a quién recurrir.


Nunca reveló el nombre del músico ni el del amigo que la puso en esa situación.


Los guardó para sí misma, quizás esperando el momento correcto, quizás protegiéndose de las consecuencias de señalar a alguien poderoso.


Ahora esos nombres podrían quedar enterrados junto con ella.


Hollywood tiene una larga historia de consumir a sus jóvenes estrellas y desecharlas cuando ya no sirven a la narrativa.
Otra madre joven se apaga, y la industria vuelve a quedarse callada.
