Corría julio de 2018 y Henry Cavill promocionaba Mission: Impossible – Fallout cuando GQ Australia le preguntó por el #MeToo y las citas modernas. Su respuesta no tardó en viralizarse: dijo que admiraba a “un hombre persiguiendo a una mujer”, que ella “debería ser cortejada”, y remató admitiendo que quizás era anticuado por pensarlo. 🙊
También confesó que ahora dudaba antes de coquetear, por miedo a ser “arrojado a las llamas del infierno” en redes. Las críticas llegaron de inmediato: muchos lo acusaron de no entender la época que vivía, otros aplaudieron su sinceridad sobre lo difícil que es hoy conquistar a alguien.
El actor terminó pidiendo disculpas públicas, aclarando que apoyaba la igualdad de género y lamentando cualquier comentario que sonara insensible. Una entrevista, una frase, y un debate que sigue abierto sobre cómo se supone que debe verse el romance hoy. 💬
