“Nunca sabes cuánto puede significar para alguien que le digas que siga intentándolo” 🥹
Henry Cavill tenía apenas 16 años y todavía soñaba con convertirse en actor cuando Russell Crowe apareció en su colegio para grabar escenas de Proof of Life.
El adolescente reunió valor para acercarse y preguntarle cómo era dedicarse profesionalmente a la actuación. Crowe conversó con él y, tiempo después, le hizo llegar un paquete con algunos regalos y una nota que Cavill nunca olvidaría: “Querido Henry, un viaje de mil millas comienza con un solo paso. Russell”.

Cavill siguió intentándolo, consiguió sus primeros papeles y poco a poco construyó la carrera que había imaginado desde adolescente. Ninguno de los dos podía saber entonces que sus caminos volverían a encontrarse.
Trece años después, Cavill consiguió el papel de Superman en Man of Steel y volvió a encontrarse con el hombre que lo había alentado cuando todavía era un estudiante. Esta vez Russell Crowe interpretaría a Jor-El, el padre de su personaje.
Primero fue un actor consagrado diciéndole a un adolescente que se atreviera a dar el primer paso. 13 años después, estaban frente a las mismas cámaras interpretando a padre e hijo.
