José Luis y José Armando Cevallos nacieron unidos y así se quedaron durante 27 años.
Cada uno tenía su propio corazón, pero compartían parte del sistema digestivo y el hígado. Cuando eran niños, los médicos evaluaron separarlos y el riesgo era demasiado alto. Con el tiempo, ellos mismos eligieron seguir juntos.

Los ecuatorianos de Milagro mostraban su vida en redes: sus sueños, sus días normales, su convicción de que la discapacidad no les quitaba la alegría. Desde abril estaban en Colombia haciendo terapias con una ilusión enorme: aprender a caminar.

El 14 de octubre José Luis empezó a sentirse mal. Lo llevaron al hospital y sufrió una emergencia cardíaca. Según el relato de Fernando Carrillo, un allegado, José Armando lo vio todo y le pedía desesperado: “No me dejes solo”. Horas después, él también sufrió un episodio cardíaco. Los dos murieron en la madrugada del 15 de octubre.

Un mes antes, en una entrevista, habían dicho: “Nacimos juntos, moriremos juntos”. Hoy esa frase suena distinta. 💔
Entrevista:
