
Mugi tenía solo 3 años cuando dejó de comer. Un día después ya no podía pararse. El personal del Tama Zoological Park, en Tokio, la roció con agua, le puso ventiladores industriales y le aplicó fluidos, tónicos hepáticos y vitaminas. Nada bastó: murió el 28 de julio de 2026.
Días después llegó Ichigo, de 11 años, el 31 de julio. Y el 2 de agosto se fue Luena, que tenía 15. Tres leonas, la misma causa sospechada: golpe de calor. De los 16 leones del zoológico, diez mostraron pérdida de apetito y falta de actividad desde mediados de julio, y el recinto donde antes circulaban los buses tipo safari quedó cerrado al público.


Japón vive una ola de calor histórica, con hasta 40°C y una nueva categoría meteorológica: ‘día cruelmente caluroso’. Casi 18.600 personas fueron hospitalizadas por el calor solo en una semana.
