Durante años asistió a clases de fitness en Utah, donde sus instructoras comenzaron a notar algo especial: aprendía y recordaba las coreografías con enorme facilidad. Con el tiempo decidió dar un paso más y se certificó como instructora de UpBeat Barre, convirtiéndose en la primera persona con síndrome de Down en lograrlo.
En su debut reunió a más de 60 personas y dirigió la clase con micrófono incluido. Su objetivo va más allá del ejercicio: Aubry quiere que cada persona que entre a la sala, sin importar sus capacidades, sienta que también tiene un lugar ahí. ❤️

Así queda más preciso y, de hecho, la historia es incluso más potente porque puedes mencionar que fue la primera persona con síndrome de Down certificada en ese programa.
