¿Quién habría imaginado este final cuando hace unos años todos parecían darlos por perdidos?
Lindsay Lohan y Macaulay Culkin conocieron la fama cuando todavía eran niños. Ella se convirtió en uno de los rostros más populares de su generación con Juego de gemelas y Chicas pesadas, mientras él alcanzó fama mundial gracias a Mi pobre angelito.

Pero sus vidas adultas estuvieron marcadas por etapas complicadas y muy públicas. Lindsay atravesó problemas con la justicia y adicciones, mientras Macaulay se alejó durante años del Hollywood que lo había convertido en estrella y enfrentó sus propios momentos difíciles.
Hubo una época en que sus imágenes aparecían constantemente acompañadas de titulares preocupantes y parecía difícil imaginarlos viviendo la estabilidad que tienen actualmente.
Lindsay regresó a la actuación, se casó con Bader Shammas y formó una familia. Macaulay construyó una vida junto a Brenda Song, se convirtió en padre y volvió a aparecer públicamente en distintos proyectos.
Después de tantos años viendo sus peores momentos expuestos frente al mundo, este antes y después tiene algo especialmente satisfactorio: al final, ambos consiguieron darle la vuelta a una historia que muchos creían que ya tenía escrito su final.
