Rachael Ray, de 57 años, subió el 9 de julio de 2026 un video enseñando a sazonar comida sin cucharas medidoras. Bastaron minutos para que los comentarios se llenaran de una sola pregunta: ¿le pasó algo?

No es la primera vez. Desde 2024 los fans notan cambios en su forma de hablar, y en mayo ella misma reconoció “un par de caídas” en su podcast.

Ray ha insistido en que no está enferma, pero eso no frena la ola de opiniones: unos piden respeto y privacidad para alguien que envejece frente a cámaras; otros repiten frases durísimas sobre su carrera y su vida personal recordando todas las polémicas frases y actos que ha realizado.
¿Dónde está el límite entre preocuparse por una figura pública y opinar sobre su cuerpo sin saber realmente qué le pasa? ¿O realmente merece las críticas?
Uno de sus videos:
