Parlindungan Siregar tenía 45 años, vivía en Sumatra del Norte y llevaba tiempo soportando la misma pregunta cada vez que se cruzaba con su vecino: ¿por qué seguía soltero? 😐
Asgim Irianto, de 60 años, un funcionario público jubilado, se la repetía una y otra vez. Entre ellos ya existían roces previos, algunos tan absurdos como discusiones por gallinas que se metían en el patio equivocado. Pero en julio de 2024 algo se rompió. Siregar tomó un pedazo de madera pesada y fue directo a la casa de Irianto.
El hombre intentó escapar hacia la calle. No llegó lejos. Siregar lo alcanzó y le dio los golpes en la cabeza que terminaron con su vida frente a los vecinos, que corrieron a separarlos demasiado tarde. El Tribunal de Indonesia lo declaró culpable y lo sentenció a 12 años de cárcel por el asesinato de su vecino, mientras el caso expone algo que en su región pesa más de lo que parece: la presión social por casarse a cierta edad. 💀
