En enero de 2024, Krystal McKay y su pareja de entonces, Lawrence Campbell, iban en coche por Winnipeg, Canadá, cuando ella le pidió detenerse en una tienda para comprar un billete de la lotería Lotto 6/49. Campbell lo compró y ella lo guardó en su cartera. Poco después descubrieron que habían ganado el premio mayor, 5 millones de dólares canadienses, unos 3,6 millones de dólares estadounidenses.

Ambos fueron a la sede de la Western Canada Lottery Corporation. Allí, según la defensa de Krystal, ella firmó como única titular y declaró que nadie más tenía derecho sobre el premio. Y Lawrence, presente en todo el proceso, habría firmado un documento renunciando a cualquier reclamación. Él sostiene otra cosa, que solo dejó que ella cobrara y guardara el dinero porque no tenía cuenta bancaria ni documentación válida, y que confiaba en ella.

Según su demanda, presentada en mayo de 2025, Krystal cortó toda comunicación tras terminar la relación y no le entregó ni un dólar. Ella lo niega todo, asegura que nunca hubo un pacto para custodiar el dinero. En junio, un juez le prohibió vender o transferir cualquier bien de más de 2.600 dólares comprado con el premio hasta que haya sentencia.
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