Un hombre de 85 años, de nombre no mencionado, llegó al servicio de urgencias tras presentar una dificultad repentina para tragar, por lo que los médicos sospecharon que tenía algo atascado en el esófago.

Para investigar la causa, le realizaron una radiografía cervical y descubrieron un hallazgo inesperado: una parte de su dentadura postiza había quedado atrapada en la garganta, bloqueando parcialmente el paso de los alimentos.

El objeto fue detectado a tiempo y permitió explicar el problema que había comenzado de forma súbita, convirtiendo un síntoma aparentemente común en un curioso caso médico.

