En Julio del 2022 en España, Salvador, un jubilado de 85 años, quedó atrapado por la mano y el pie cuando las puertas de un tren de Renfe se cerraron de golpe.

Lamentablemente los sistemas de seguridad fallaron, el tren arrancó y lo arrastró por el andén ante la mirada horrorizada de los testigos. Perdió 4 dedos y sufrió múltiples fracturas de costillas.


Tras 2 cirugías y cuatro meses de agonía, Salvador falleció. Ahora, su familia libra una batalla legal contra la operadora, que busca culpar al anciano por “temeridad”.


Lo más indignante es que el conductor nunca notó que llevaba a un hombre bajo los vagones. El sistema de seguridad, diseñado para no avanzar si algo obstruye la puerta, simplemente no funcionó.
