Un caso de despecho digital se ha vuelto viral luego de que un hombre decidiera exponer la apariencia física real de su antigua novia en diversas plataformas de internet.

El individuo justificó su acción como una respuesta a una supuesta traición sentimental y decidió filtrar fotografías que no contaban con los filtros o ediciones que la mujer solía utilizar habitualmente en sus perfiles públicos. Esta venganza ha provocado un debate sobre los límites de la privacidad y el respeto tras una ruptura amorosa.

Mientras algunos usuarios reprueban la deslealtad otros consideran que difundir material privado para avergonzar a alguien es una conducta inaceptable que solo aumenta el conflicto.
