Un hombre de 54 años, cuya identidad no fue revelada, llegó de urgencia a un hospital en una zona rural de Brasil cerca de seis horas después de sufrir una supuesta mordedura de serpiente mientras manipulaba madera en un galpón.

El paciente presentaba un intenso dolor, inflamación extrema y cambios de color en su antebrazo y mano izquierda, además de hormigueo y dificultad para mover los dedos. Durante la atención sorprendió a los médicos al sacar de una bolsa plástica a la serpiente muerta que, según él, lo había atacado.

Debido al rápido avance de la lesión y al riesgo vascular, fue llevado de inmediato a cirugía, donde detectaron severo daño en los tejidos y compromiso muscular en la extremidad afectada.

