James Showmaker, de 57 años y quien padecía Síndrome de Prader-Willi, falleció tras un incidente evitable en una residencia de Missouri.

Según la demanda presentada por sus hermanos contra la organización Easterseals Midwest, un cuidador dejó a James solo mientras comía una hamburguesa, ignorando protocolos de supervisión vitales. Debido a su condición, que le impide sentir saciedad y lo hace propenso a atragantarse, James requería asistencia constante para comer a un ritmo seguro.

El reporte judicial detalla que el personal no siguió el plan de atención obligatorio, provocando un desenlace fatal por asfixia tras el cual James sufrió daño cerebral irreversible. La familia busca justicia ante lo que consideran un patrón de negligencia en el centro.

