Mark Parisi tenía un plan perfecto: vender uno de sus testículos y comprarse el Nissan 370Z de sus sueños. 🥜🚗

Fue nada menos que al programa The Doctors de la cadena CBS a contarlo frente a cámaras, sin un solo gesto de vergüenza. Como vender órganos es ilegal en Estados Unidos, lo disfrazó de “donación para investigación médica” a cambio de una “tarifa estándar” de 35.000 dólares, casi el precio exacto del auto que quería. Hasta calculó que participar en estudios médicos le ahorraba 700 dólares al año en chequeos.

Todo sonaba a negocio redondo… hasta que no lo fue. Según se supo después, Parisi ni perdió el testículo ni vio un solo dólar de esos 35.000. El auto de sus sueños se quedó donde siempre estuvo: en su imaginación. A veces el plan perfecto tiene una sola falla, y es que nunca se ejecuta.

