Rohtash Chaudhary no podía moverse.
Durante casi dos años, después de un accidente automovilístico, este atleta indio de 41 años dependió de otros para las cosas más simples. Antes del choque entrenaba a diario; después, ni siquiera podía sostenerse en pie sin ayuda. La rehabilitación fue lenta, dolorosa, sin garantías de que algún día volviera a ser el mismo.

Volvió a las flexiones como quien vuelve a aprender a respirar. Primero pocas, luego más, luego con peso. Ese ejercicio que alguna vez fue rutina se convirtió en la manera de reconstruir un cuerpo que el accidente había desarmado. Dietas altas en proteína, entrenamientos diarios y una cabeza entrenada para no rendirse fueron el camino de vuelta.

Este año, en el estadio Jawaharlal Nehru de Nueva Delhi, con una jueza de Guinness World Records supervisando cada repetición, Chaudhary cargó 27,21 kilos en la espalda y completó 847 flexiones en una hora. Superó el récord que tenía Sami Jomah Hassan desde 2023. El cuerpo que no podía levantarse de una cama terminó levantando el mundo, una flexión a la vez.