Hombre plantó miles de flores durante dos años para que su esposa ciega volviera a querer salir de casa

Por Josefina Reyes
23 June, 2026

Yasuko Kuroki perdió la vista por complicaciones de la diabetes y, con ella, perdió también las ganas de salir. Se fue encerrando poco a poco en su casa de Japón, alejándose del mundo que ya no podía ver.

Su marido, Toshiyuki, no sabía cómo devolverla. No podía regalarle imágenes ni colores. Pero sí podía regalarle algo que no necesitara ojos: el olor. Así que durante dos años plantó miles de flores en el campo que rodeaba su casa — sin saber muy bien si funcionaría, sin garantías, solo con la esperanza de que el perfume la animara a cruzar la puerta.

Funcionó. Y con los años, ese jardín creció tanto en fama como en belleza, y empezó a recibir visitantes de todas partes del mundo. Lo que nació como un gesto íntimo de un hombre hacia su esposa se convirtió, sin quererlo, en un lugar al que otros también van a buscar algo.

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