El hecho causó impacto entre los presentes.
Una sorpresa se llevaron todos los que iban pasando por las calles en una ciudad de Nigeria. Desde las aguas servidas, un hombre se arrastraba en reversa mientras gritaba incoherencias.

Algunos temían que se ahogara e intentaron sacarlo, pero su reacción fue del terror: comenzó a gritar para que lo soltaran.
Ya fuera del agua, las cosas solo empeoraron. Se retorcía y las personas retrocedieron sin saber cuál sería su próximo movimiento.

“Está poseído. Esto no es normal” .
Pese a las muchas interpretaciones de los creyentes o incluso fanáticos de terror, lo cierto es que el hombre estaba sufriendo una crisis psicótica. El hecho dejó en evidencia una clara problemática en Nigeria: la ingesta de sustancias químicas.

Se cree que los casos están en aumento, y al parecer, ninguna autoridad ha logrado tomar una medida definitiva para frenar el mercado ilícito.
Revisa qué sucedió aquí.
