Tim McGrath, un hombre de Michigan, pasó años enfrentando un rarísimo cáncer llamado sarcoma sinovial, una enfermedad que afecta apenas a entre 1 y 3 personas por cada millón. Todo comenzó con un dolor en la mandíbula y terminó con una cirugía de 30 horas donde perdió un ojo, una oreja y gran parte de su rostro.

Intentó tratamientos alternativos, quimioterapia y radiación. Nada parecía suficiente. El tumor seguía creciendo y llegó a vivir con carne expuesta tras varias reconstrucciones fallidas. Pero ahí apareció un cirujano que literalmente comenzó a reconstruirle la cara usando piel y músculo de su pierna, brazo y frente.


Y lo más increíble, Tim logró vencer el cáncer. Hoy busca volver a comer, hablar y sonreír con normalidad. “Soy mucho más que mi apariencia”, dijo.

