Un episodio inquietante rompió la rutina el 26 de abril de 2026 en el aeropuerto internacional de Viracopos, en Brasil, cuando un hombre de 45 años, de nombre no conocido, apareció de la nada en la zona de llegadas con una espada en la mano, desatando el miedo entre quienes esperaban a sus familiares.

Testigos relatan que su mirada perdida y movimientos erráticos anticipaban lo peor, hasta que sacó el arma, una espada de 48 centímetros, y comenzó a amenazar.

Tres policías lo rodearon en medio de un ambiente cargado de tensión, y en segundos lo neutralizaron con una pistola táser, dejándolo tendido en el suelo. No hubo heridos, pero la escena dejó una sensación densa y perturbadora que aún inquieta a quienes la presenciaron.
