Brian Jackson vio a una mujer embarazada a punto de saltar por una ventana en llamas y no lo dudó.

“No puedes hacer eso, te vas a matar”, le dijo. Ella respondió que no tenía otra opción. Entonces Jackson bajó primero para ayudarla a caer con seguridad. Segundos después hubo una explosión y él terminó empujado hacia el vacío.

El incendio ocurrió en un edificio de dos pisos en Riverside, California, la madrugada del 17 de septiembre. Jackson terminó con ambas piernas y tobillos fracturados, y perdió la sensibilidad en su pie derecho. Los médicos no descartan que deba amputarle las piernas. Su hijastra Elexis Hernandez creó una campaña en GoFundMe que ya superó los 24.000 dólares, porque antes del accidente Jackson vivía en su auto mientras trabajaba tiempo completo. Al despertar de la cirugía, lo primero que preguntó fue si la mujer y su bebé estaban bien.

