Hombre salvó la vida de un pingüino cubierto de petróleo; desde entonces, Dindim nada miles de kilómetros cada año para visitar a su salvador

Por Carlos Valencia
14 August, 2026

Joao Pereira de Souza lo encontró tirado en la arena, cubierto de petróleo y sin fuerzas para moverse.

Era mayo de 2011, en Río de Janeiro, y ese pescador jubilado de 71 años no dudó: limpió al pingüino con sus propias manos, día tras día, hasta que pudo volver al mar. Le puso Dindim, porque su nieto pequeño no lograba pronunciar bien la palabra pingüino.

Lo que nadie esperaba es que Dindim no se olvidaría. Cada año, llega solo hasta la misma playa de Ilha Grande y encuentra el patio exacto de la casa de Joao. Se queda de junio a febrero, y el biólogo Joao Paulo Krajewski, que documentó el reencuentro, contó que alguna vez lo vio tocar suavemente el rostro de Joao con su pico, como si lo estuviera reconociendo. Lleva más de una década haciendo ese viaje solo para volver a él.

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