Un hombre llegó a un gimnasio en China dispuesto a calentar músculos. Pero antes de levantar cualquier peso se quedó profundamente dormido en el piso durante el calentamiento.

Lo increíble no fue que durmiera 7 horas seguidas en pleno gimnasio. Lo increíble fue la reacción de todos a su alrededor. El personal y los visitantes decidieron no despertarlo. Incluso alguien le puso un tapete de ejercicios como cobija para que descansara mejor.

Fue a quemar calorías y terminó recargando baterías.
