Una boa constrictora terminó enviando a su dueño a urgencias luego de que se enroscara en su mano y comenzara a apretarla durante varios minutos.

Según el relato compartido por personal médico, el hombre llegó al hospital asegurando que la serpiente llevaba cerca de 5 minutos ejerciendo presión, provocándole mucho dolor y entumecimiento en la mano.

Aunque las boas constrictoras pueden medir hasta 3 metros y suelen intimidar por su tamaño, expertos explican que rara vez atacan a los humanos y no representan un peligro habitual para las personas. Estas serpientes son animales solitarios y nocturnos, conocidos por inmovilizar a sus presas apretándolas con su cuerpo.

