Peter Mossfield, conocido en Instagram como BoozeBagFitness, está en medio de un experimento que muchos califican como una locura: durante 77 días, tomará esteroides y beberá 24 cervezas al día sin hacer absolutamente ningún ejercicio.

Su objetivo es demostrar el impacto de esta combinación en su cuerpo y llegar a una competición de culturismo sin haber levantado nunca una pesa.

El año pasado, Peter ganó una apuesta al volverse adicto al alcohol y luego dejarlo, lo que le reportó una buena suma de dinero. Ahora, en busca de un nuevo desafío, decidió hacer una nueva apuesta, aunque los médicos advierten que el consumo regular de esteroides anabólicos puede provocar cambios físicos y psicológicos peligrosos.

A pesar de las advertencias, Peter asegura que se siente “genial” y que su cuerpo ha podido soportar el régimen. Duerme mal y sufre calambres, pero dice “ningún suplemento o vía intravenosa no puede solucionarlo”. Su peso aumentó de 191 a 208 libras, y ahora está en la “fase de definición” para llegar a la competición.

