Imagina vivir seis años con tu miembro “colgando” de un brazo. Así fue la vida de Malcolm MacDonald. En 2014, este mecánico de 47 años perdió su órgano tras una infección severa.

Para recuperarlo, los médicos cultivaron un nuevo miembro en su antebrazo usando sus propios nervios y vasos sanguíneos. Lo que debía ser un proceso de dos años se alargó a seis debido a la pandemia y retrasos en una cirugía de 63.000 dólares.

Tuvo que aprender a hacer su vida con un miembro balanceándose en su manga. Tras una operación de 9 horas, su cirujano logró trasladarlo a su lugar correcto. Hoy, con 15 centímetros de esperanza y una bomba de erección, Malcolm celebra su nueva vida.


