En Kansas hay una ley que obliga a usar el baño según el sexo asignado al nacer. Un grupo de hombres trans decidió obedecerla exactamente como está escrita.

Se llaman a sí mismos el “compliance crew” y entran a los baños de mujeres en bibliotecas, piscinas y parques acuáticos de todo el estado. No lo hacen a escondidas: lo hacen para que la incomodidad y la confusión que provocan queden expuestas frente a todos.

Es una estrategia con nombre propio, el “cumplimiento malicioso”: seguir la letra de una norma absurda hasta que su propio absurdo se vuelva imposible de ignorar. La ley buscaba borrar a las personas trans de los espacios públicos. Terminó dándoles el escenario perfecto para demostrar lo mal pensada que estaba desde el principio. 🏳️⚧️

