
Mide 26 metros, tardó un año en construirse y nació como un tributo al mayor ídolo del fútbol argentino. Pero apenas se viralizaron sus imágenes, las redes hicieron lo suyo: algunos la aplauden por el esfuerzo y otros aseguran que no se parece en nada a Lionel Messi.
La obra fue creada por el artista Aldo Beroisa en Neuquén e intenta recrear la icónica celebración de Messi tras conquistar el Mundial de Qatar 2022. Sin embargo, los comentarios fueron despiadados: desde quienes la calificaron de “fea” hasta quienes la bautizaron con apodos virales que poco tienen que ver con el capitán argentino.
Y aquí aparece la pregunta: ¿una estatua debe ser una copia perfecta de la persona que homenajea o basta con la intención, la historia y el cariño detrás de la obra?
