Francia se fue al descanso perdiendo 0-4 ante Inglaterra en Miami. Y ahí, en ese vestuario, algo se rompió.
Adrien Rabiot, de 31 años, no se guardó nada después. El volante del AC Milan calificó de “inaceptables” ciertos comportamientos de sus compañeros durante ese primer tiempo desastroso, aunque evitó dar nombres. La charla del entretiempo funcionó a medias: Francia reaccionó y el partido terminó 6-4, pero el golpe ya estaba dado.

Didier Deschamps, que dirigía su último partido tras 14 años al mando, admitió que el desempeño fue “catastrófico” y se culpó por no reaccionar antes. Mbappé también hizo autocrítica y Koundé lamentó cerrar el torneo con dos derrotas seguidas. Ahora suena el nombre de Zinedine Zidane para tomar las riendas de una selección que necesita, antes que nada, recomponerse por dentro.

