Iba pasando por la calle, vio un incendio y no dudó en arriesgar su vida y entrar a rescatar a dos niñas atrapadas: “era mi deber hacerlo”

Por Rodrigo Martínez
20 August, 2026

Leon Segura solo pasaba por ahí.

Vio el fuego devorando una casa en Fort Worth, Texas, y escuchó algo que lo cambió todo: gritos de niñas atrapadas adentro. Probó primero patear la puerta principal, pero el calor lo empujó hacia atrás. No se rindió. Rodeó la casa, encontró una puerta de vidrio en la parte trasera y la rompió con el puño desnudo. Se cortó el brazo y la mano, se amarró un pañuelo sobre la boca para filtrar el humo, y entró de todos modos.

Adentro encontró a dos niñas. Las sacó una por una, cargándolas en brazos, segundos antes de que llegaran los bomberos a tomar el control. Ellas fueron trasladadas en helicóptero a unidades de quemados en estado crítico. En la vivienda, según el Departamento de Bomberos de Fort Worth, vivían siete personas: dos adultos y cinco niños. Uno de ellos no logró sobrevivir.

Nadie le pidió a Leon que se detuviera esa tarde. Lo hizo porque pudo, porque estaba ahí, porque hubo un instante en que decidió que las manos le importaban menos que esas dos vidas.

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