Un día después de despedir a James Van Der Beek, su compañero en ‘Dawson’s Creek’, Busy Philipps se hizo un escaneo corporal completo. Su propio médico de cabecera le había dicho que no lo necesitaba.

Horas después, un familiar la llamó para avisarle que había visto algo raro en su cerebro. Una resonancia confirmó lo peor, un tumor real, de 2.8 por 1.8 centímetros, alojado en el lóbulo frontal derecho. La actriz de 47 años cuenta que se quedó sin aire y empezó a hiperventilar en el momento en que el neurólogo se lo confirmó por teléfono.

Le practicaron una cirugía de cinco horas para extirparlo por completo, y semanas después necesitó una segunda operación por una infección. Hoy Philipps dice sentirse agradecida de estar viva: el tumor era un oligodendroglioma de grado 2, y según su neurocirujano, si lo hubieran encontrado más tarde habría sido dos o tres veces más grande.

