Mike Tyson llegó con una cajita en la mano y una disculpa pendiente desde 1997.
Esa noche en Las Vegas, durante la revancha contra Evander Holyfield, Tyson perdió los estribos y le arrancó un pedazo de oreja a mordidas.

Fue descalificado en el acto y la imagen dio la vuelta al mundo como uno de los momentos más oscuros del boxeo.
Dieciséis años después, Foot Locker los reunió para su campaña ‘Semana de la grandeza’ y filmó algo que nadie imaginó: Tyson le entrega a Holyfield una cajita con el supuesto pedazo de oreja, le pide perdón y ambos terminan en un abrazo.
El video se hizo viral en 2013 y hasta hoy, alguien lo vuelve a compartir como uno de los grandes momentos entre el deporte y la comedia.
