Una niña de unos 3 años vio una pelota a través de una ventana pequeña dentro de una tienda de teléfonos en Đông Triều, Quảng Ninh, Vietnam. Trepó sin pensarlo. Lo que encontró al otro lado no era un piso firme, sino un techo de yeso suspendido, incapaz de sostener ni su propio peso.
Los paneles cedieron en segundos. La niña cayó directo hacia el local, mientras las cámaras de seguridad registraban cada instante. Un empleado, que estaba cerca, alcanzó a reaccionar y la atrapó en el aire justo antes de que tocara el suelo.
Vương Việt, el dueño de la tienda, compartió el video para advertir a otros padres sobre los riesgos de dejar a los niños cerca de techos falsos o espacios sin vigilancia. Un segundo de distracción, y todo pudo terminar muy distinto.
