Dolly Parton murió hace apenas una semana en Nashville, a los 80 años, tras una breve batalla contra el cáncer. El país entero todavía la lloraba cuando llegó la segunda herida.

En Hollywood Boulevard, alguien se robó las flores que los fans habían dejado sobre su estrella y le rayó el nombre grabado en el bronce. Ana Martinez, vocera de la Cámara de Comercio de Hollywood, confirmó que ya había equipos trabajando para repararla este martes — la estrella, dedicada en 1984, ya tenía grietas previas y estaba programada para arreglos, pero el daño reciente aceleró todo.
Por ahora no hay sospechosos. Solo queda una placa golpeada, un nombre a medio borrar y miles de fans preguntándose cómo alguien fue capaz de tocar lo poco que quedaba de ella en las calles que la hicieron leyenda.

