Samantha Strable ya era famosa por las razones equivocadas.

En marzo de 2025, esta influencer estadounidense de 26 años se viralizó en todo el mundo después de que un video la mostrara arrancando a un cría de wombat de los brazos de su propia madre durante un viaje por Australia. El propio primer ministro Anthony Albanese salió a condenarla públicamente y calificó su acto de “un ultraje”.

Más de un año después, Strable volvió a los tribunales, pero por otro motivo: cazar sin guía en una zona silvestre de Wyoming, usando además una licencia de residente que no le correspondía. Enfrentaba ocho cargos, entre ellos seis por fraude y falso testimonio sobre su domicilio. El 27 de agosto de 2026 se declaró no impugnada a un solo cargo, los fiscales retiraron los otros siete, y el Tribunal del Condado de Sublette la condenó a 12 meses de libertad condicional no supervisada, 180 días de cárcel suspendidos y una multa de apenas 575,40 dólares. Sus permisos de caza, según su abogado, siguen intactos.

