Claudia Sheinbaum, presidenta de México, entregaba el trofeo del Balón de Oro a Rodrigo Hernández Cascante, de la selección española, tras la final de la Copa del Mundo FIFA 2026. Todo parecía protocolo normal: presidentes, leyendas del fútbol, cámaras apuntando al campeón.

Pero alguien hizo zoom en el fondo de la imagen.

Ahí, entre trajes oscuros, apareció un rostro que no encajaba: proporciones raras en el cuello y la cabeza, una mirada fija que parecía fuera de lugar en medio de la celebración.

Las capturas empezaron a circular y la pregunta se repitió miles de veces: ¿quién es esa persona y por qué se ve así? Nadie del protocolo oficial dio explicaciones. 👽

